Por qué la terapia de conversión es tan dañina para los jóvenes
La terapia de conversión daña a los jóvenes que están formando su identidad. Los expertos advierten que esta práctica causa graves problemas de salud mental.
La terapia de conversión puede causar graves daños psicológicos en los jóvenes. Los expertos advierten que interviene en un momento clave del desarrollo de la identidad.
Durante la adolescencia, los jóvenes forman su identidad. Este es un proceso delicado que influye mucho en su autoestima. La terapia de conversión intenta interrumpir este proceso natural.
El daño ocurre porque los jóvenes son presionados. Se les dice que su orientación sexual o identidad de género es 'incorrecta'. Esto genera vergüenza y sentimientos de culpa.
Los investigadores han demostrado que la terapia de conversión no funciona. La orientación sexual y la identidad de género no pueden cambiarse. Sin embargo, sí pueden aparecer depresión, trastornos de ansiedad y pensamientos suicidas.
El Centro Médico Neerlandés y organizaciones internacionales de salud condenan la terapia de conversión. La califican como abuso psicológico hacia los jóvenes.
En algunos países, la terapia de conversión ya está prohibida, especialmente para menores. Los expertos piden regulaciones más estrictas también en los Países Bajos.