Museveni inicia su séptimo mandato en Uganda mientras los derechos LGBTQ+ siguen en peligro
Yoweri Museveni asumió su séptimo mandato presidencial en Uganda. Su gobierno es conocido por tener algunas de las leyes más duras del mundo contra las personas LGBTQ+.
Yoweri Museveni, de 81 años, asumió nuevamente como presidente de Uganda. Este es su séptimo mandato. Ha gobernado el país durante 40 años.
Museveni ganó las elecciones en enero de 2026. Muchas personas dicen que las elecciones no fueron justas. Grupos opositores y observadores internacionales reportaron graves irregularidades.
Para las personas LGBTQ+, esta noticia es muy preocupante. Uganda es uno de los países más peligrosos del mundo para esta comunidad. En 2023, Uganda aprobó una estricta Ley contra la Homosexualidad. Esta ley estableció la pena de muerte para ciertos actos entre personas del mismo sexo.
El propio Museveni firmó esa ley. Se ha expresado públicamente contra los derechos LGBTQ+ en muchas ocasiones. Ha llamado a la homosexualidad «antinatural» y rechazó la presión de países occidentales para cambiar la ley.
La Ley contra la Homosexualidad generó una fuerte reacción internacional. El Banco Mundial suspendió algunos préstamos a Uganda. Estados Unidos canceló ciertos programas de ayuda. Pero Museveni no cambió su posición.
Las organizaciones de derechos humanos están profundamente preocupadas por los próximos cinco años. Grupos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional señalan que las personas LGBTQ+ ugandesas viven con miedo constante. Muchas han sido arrestadas, atacadas o desplazadas de sus hogares.
Algunas personas LGBTQ+ ugandesas han huido del país. Han buscado asilo en Kenia, Estados Unidos y países europeos. Pero el camino es peligroso e incierto.
Dentro de Uganda, los activistas continúan trabajando de manera discreta. Brindan apoyo y espacios seguros para las personas LGBTQ+. Pero lo hacen con un gran riesgo personal.
Con Museveni iniciando un nuevo mandato, hay pocas esperanzas de cambios legales en el corto plazo. Los expertos dicen que el entorno político probablemente se volverá aún más hostil. Podrían seguir nuevas leyes contra las personas LGBTQ+ y sus aliados.
La comunidad internacional enfrenta una decisión difícil. ¿Deben dialogar con Uganda para impulsar cambios? ¿O deben aplicar más presión mediante sanciones y recortes de ayuda? Hasta ahora, ningún enfoque ha funcionado bien.
Para las personas LGBTQ+ ugandesas, los próximos cinco años bajo Museveni serán una lucha continua por la seguridad, la dignidad y los derechos humanos básicos.