Feminista: necesitamos más personas que se quejen, no menos
La investigadora Sara Ahmed cree que las organizaciones deben prestar más atención a quienes presentan quejas. Ellos ayudan a revelar problemas institucionales.
Según la feminista e investigadora Sara Ahmed, es importante que la gente se queje más. No menos. Ella ve las quejas como una forma valiosa de resistencia en las organizaciones. Ya sea en comunidades gay y lésbicas, universidades o instituciones gubernamentales.
Ahmed sostiene que quienes se quejan cumplen una función importante. Señalan problemas que de otro modo pasarían desapercibidos. Sin embargo, en muchas instituciones las quejas se consideran molestas. Según la investigadora, eso debe cambiar. Quienes se quejan ayudan a mejorar las organizaciones. Se atreven a decir lo que otros callan.
La feminista destaca que esto aplica especialmente a los grupos marginados. Las personas gay, lesbianas y transgénero han tenido históricamente menos oportunidades de hacer oír su voz. Las quejas son una manera de cuestionar el poder. Ahmed no ve a quienes se quejan como un problema, sino como algo necesario para el cambio.
Escuchar quejas no siempre es agradable. Pero Ahmed argumenta que ese es precisamente el punto. Si uno está cómodo, nada cambia. Las organizaciones que quieren ser verdaderamente inclusivas deben tomar las quejas en serio. Y no intentar silenciarlas.